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Las empresas y el Covid-19

Las empresas y el Covid-19

Desafíos y soluciones legales.

Por Jesica Saul (*)

La crisis sanitaria que estamos viviendo en la actualidad a causa del Covid 19, y los desafíos que vamos a tener que enfrentar en consecuencia, no se pueden comparar con ninguna otra situación anterior. La capacidad de gestión de crisis, es lo que define la supervivencia de las empresas, y prueba de ello es el escenario actual ante la evolución del coronavirus. La rápida expansión del virus, y su enorme impacto socio-económico ha puesto de manifiesto más que nunca la necesidad que tienen las empresas de analizar el contexto actual, y de desarrollar planes de acción y nuevas habilidades para sortear con éxito esta pandemia y no perecer en el camino. Habilidades tales como: resiliencia organizacional, liderazgo efectivo, flexibilidad, adaptación, cobran hoy, sin lugar a dudas, un especial y mayor significado en el ambiente corporativo. Encontrar las mejores soluciones legales y financieras de forma coordinada y colectiva, las ayudará. Esta es la nueva realidad que afecta a las empresas, sin importar su tamaño, sean grandes o pequeñas, de diferentes industrias y a sus trabajadores, también a las instituciones educativas, organizaciones y a los profesionales. Esta pandemia ha venido a cambiarnos a todos y esta en cada uno salir airoso de este difícil momento. 

Estos son algunos de los grandes desafíos que deberán enfrentar las empresas ante el Covid 19, y sus posibles soluciones legales:

1) La continuidad del negocio: las empresas están teniendo que cambiar drásticamente su funcionamiento por culpa del Covid 19. La solución allí es desarrollar planes de acción para disminuir contingencias futuras, y asegurar la continuidad del negocio, reinventarse utilizando las nuevas tecnologías e implementando el teletrabajo. Se trata que durante la crisis y en el periodo de salida de la misma, la empresa tenga el control adecuado y monitoreo de los riesgos y de las acciones a ejecutar por cada área de su organización, no solo para anticipar posibles errores sino para responder de forma contundente y establecer canales de comunicación óptimos tales que la información fluya y sea adecuada para la correcta y eficaz toma de decisiones.

2) Liquidez del negocio: otro gran desafío de la empresa tiene que ver con el área financiera, ya que la “caja” es el oxigeno de la empresa, no hay ninguna posibilidad de sobrevivir a esta crisis si no se cuidan las finanzas, si no se optimiza y si no se prioriza. La solución aquí pasa por actualizar las previsiones de tesorería y contemplar distintos escenarios para poder poner en marcha un plan que los ayude a generar liquidez de forma inmediata, disminuyendo costos, teniendo en cuenta los programas de ayuda impositiva y crediticia del gobierno, como así aquella normativa laboral que ha ido dictando. El objetivo es definir una estrategia de financiación que se adecue a la nueva realidad del negocio.

3) Medidas para proteger la salud pública y de los trabajadores: este desafío atañe a los trabajadores, es por ello que las empresas tienen que arbitrar y cumplimentar protocolos y medidas de seguridad para salvaguardar la salud de sus dependientes,  garantizar el trabajo a distancia, mediante el teletrabajo y conocer y acoger las medidas laborales extraordinarias que ha dictado el gobierno, algunas de las cuales fueron para resguardar la fuente laboral ante esta crisis, y prestar ayuda financiera a empresas para afrontar justamente parte del pago de los salarios y contribuciones de la seguridad social.  El objetivo principal es mantener a toda la plantilla trabajando, evitando los desplazamientos innecesarios, la concentración de personas, y sobre todo la pérdida del empleo. El conflicto surge cuando esa empresa o comercio no está habilitado a trabajar y sin perjuicio ello debe seguir pagando sueldos y servicios, pese a no desplegar actividad comercial alguna, ni obtener ganancias.

4) Canales de comunicación: otro aspecto crucial que deben tener en cuenta las empresas es cuidar la comunicación entre la empresa y los trabajadores, impulsado con el uso de nuevas tecnologías, para fomentar reuniones de trabajo. Es sumamente importante establecer un adecuado canal de comunicación, que ayude a disminuir el nivel de incertidumbre e inseguridad en el equipo de trabajo. Hoy más que nunca, las empresas tienen que saber como gestionar el factor “recurso humano” en un entorno de crisis sanitaria a nivel global, llevando tranquilidad a sus dependientes.

5) Cumplimiento de las obligaciones contractuales: este desafío se centra en la actividad contractual, en los compromisos comerciales de la empresa para con sus proveedores, distribuidores, socios estratégicos, etc. La declaración de este estado de alarma de origen pandémico, ha hecho que muchas relaciones comerciales se vean afectadas y esto esta impactando de forma negativa en el cumplimiento de las obligaciones, de las cadenas de pagos, de producción, de entregas de productos, de logística, entre otras. En estas circunstancias, es importante atender a lo previsto por las partes en cada uno de los contratos suscriptos, así como determinar la mejor manera de proceder de cara a reducir los riesgos de futuras reclamaciones frente a incumplimientos. La negociación siempre será una gran herramienta para solucionar estas nuevas condiciones en las que las partes se encuentren, disminuyendo con esto la litigiosidad ante un eventual conflicto de intereses. Por lo tanto, es recomendable a las empresas, realizar  un diagnóstico contractual para entender la situación en cada uno de los contratos en los que sea parte, las particularidades del negocio, sus opciones, en un todo conforme la normativa legal vigente. De esta forma estará en condiciones de evitar reclamaciones legales que conlleven pérdidas no solo económicas o que impliquen responsabilidad de directivos, sino que afecten vínculos comerciales entre empresas y que causen un impacto negativo en la imagen y reputación empresarial de la misma.  

6) Análisis del Contexto global en el que la empresa se desarrolla:

Este reto se centra en que cada empresa ponga en marcha un análisis abarcativo e interdisciplinario desde el punto de vista legal, contable y financiero de la situación en la que se encuentra ante esta crisis actual, con el objeto de afrontarla y superarla. Cuando se efectúa un análisis de toda empresa, también hay que ver que ocurrió en el contexto e impactó en la actividad de la misma. Es por ello que el análisis del contexto global es un elemento clave, hay cuestiones que ocurren fuera de la empresa y que impactan en su actividad y en todo su funcionamiento, es por ello que hay que procurar analizar todo lo que va ocurriendo en el contexto global, sectorial, económico, político, social y tecnológico porque sin lugar a dudas cobran enorme relevancia y causan impacto en la economía empresarial, y un claro ejemplo es esta crisis sanitaria mundial que nadie esperaba ni se pudo anticipar. Este completo Análisis, es el que llamamos “FODA” que es la sigla utilizada para referirse a una herramienta analítica que permite trabajar con toda la información que se posee sobre un negocio, útil para examinar sus Fortalezas – Oportunidades-Debilidades-Amenazas.

Las Fortalezas y Debilidades: son del plano interno de la empresa, del negocio, por lo que facilita poder actuar directamente sobre ellas, puesto que se tiene algún grado de control; en cambio, Las Debilidades y Amenazas: forman parte del plano externo, del contexto en el que la empresa desarrolla su actividad; y por esta razón es que justamente resulta difícil o imposible actuar sobre ellas. Se enfoca en las oportunidades y amenazas que se presentan en un momento dado en el mercado, en la economía a nivel globalizado y que justamente como en la actualidad ante esta pandemia trae consecuencias gravosas que no se han podido prever.  Este tipo de análisis permite a la compañía encontrar e individualizar los factores que pueden favorecer u obstaculizar el logro de sus objetivos. Asimismo coadyuva a conformar un cuadro de la situación actual del ente obteniendo, de esta manera, un diagnóstico y, en función del mismo, tomar decisiones acordes con los objetivos trazados.

Aquí hay que desarrollar toda la capacidad y habilidad para aprovechar esas oportunidades y minimizar o anular esas amenazas, circunstancias sobre las cuales se tiene poco o ningún control directo.  Todo ello ayuda al proceso decisorio de la compañía sobre todo en época de crisis, decidir no simplemente elegir sino que se trata de un proceso continuo que consiste en:  -  identificar el problema,  - formular el diagnóstico adecuado - generar alternativas de solución posible - analizar y comparar las distintas alternativas y por último, seleccionar la mejor alternativa.

7) Incidencia económica frente al Dictado de Normativa de emergencia en materia de salud pública / Laboral / impositiva,  como paliativos frente al Covid 19:  Este nuevo desafío se centra netamente en las medidas de carácter legal y fiscal, dictadas por el Gobierno como consecuencia de la pandemia que aqueja al mundo entero, de la cual la Argentina no está exenta, y que está alterando el marco jurídico e impositivo de las empresas. En este sentido es vital que las empresas puedan contar con el debido asesoramiento profesional (legal y contable) para transitar esta etapa de profundos cambios normativos y económicos que repercutirán en sus negocios. Ver como hacer frente a las obligaciones pendientes de pago producto de su actividad comercial, y por sobre todas las cosas, evitar caer en la insolvencia, preservando el trabajo, la conservación de la empresa, que sin temor a equívocos, que es la gran batalla hoy de toda compañía. Esta nueva crisis sanitaria, en la Argentina, provocó el dictado del aislamiento social preventivo obligatorio “aspo” o cuarentena obligatoria, con el fin de mitigar su propagación y su impacto en el sistema sanitario, trayendo la consecuente restricción de circulación y el cese de actividades económicas para casi la mayoría de las empresas, pymes y comercios, cuyas actividades justamente no integran el listado de las llamadas “esenciales”, no encontrándose habilitados para explotar sus negocios. Las innumerables consecuencias económicas a nivel nacional se observan a raíz de locales cerrados, empresas sin funcionar, sin producir ni facturar, fisura de la cadena de pagos, aumento de la inflación, desabastecimiento de algunos sectores, debacle financiero, créditos bancarios muchas veces insuficientes o inaccesibles incluso para la mayoría de las Pymes, no poder solventar el pago de servicios, impuestos del establecimiento comercial, y/o no poder afrontar el pago de salarios de sus trabajadores. Todo lo cual se ha visto agravado por el dictado del DNU 329/20 en cuanto a la “prohibición de despidos sin justa causa y por las causales de falta o disminución de trabajo y fuerza mayor, así como las suspensiones por estas mismas causales por el plazo de 60 días quedando exceptuadas aquellas que se efectúen en los términos del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), es decir, las pactadas individual o colectivamente u homologadas por la autoridad de aplicación"  Medida ésta que ha sido recientemente prorrogada mediante el dictado del DNU 487/20 por el Gobierno, por el lapso de otros 60 días más venciendo el 31 de Julio del año en curso.  Se han fundamentado estas medidas en pos de la conservación de los puestos de trabajo y preservar la paz social. Asimismo para morigerar si se quiere esta imposición de índole laboral para los empleadores en torno a la prohibición de despidos, es que el Gobierno  estableció una serie de medidas de asistencia para empleadores y trabajadores de pymes, además del sector autónomo, en el marco del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), en un paquete que incluye la reducción de aportes patronales y una asignación salarial aportada por el Estado, entre otros puntos. Llevadas a cabo a través del decreto 376/2020, ampliatorio del 332/2020, que regirá hasta el 30 de junio próximo, sumado a la Decisión Administrativa 591/2020, que realiza una serie de precisiones sobre el acceso a los mismos. Esta serie de programas que tienen como objetivo ayudar a las empresas a sobrellevar los efectos de la emergencia, entre ellas, la postergación o disminución de diversas obligaciones tributarias y de la seguridad social, la asistencia mediante programas específicos de transferencias de ingresos para contribuir al pago de los salarios y la modificación de procedimientos para el acceso a esos beneficios. ” También menciona entre las medidas de asistencia las "garantías públicas con el fin de facilitar el acceso al crédito de micro,  medianas y pequeñas empresas (MiPyMES)". Como vemos, el dictado de algunas de estas medidas “a modo excepcional” producen cambios en materia de derecho laboral, y si bien son temporarias  fundamentándose con la retracción económica derivada de la pandemia de coronavirus, no es menos cierto que generan cierto “ruido” en lo que hace al derecho a la libertad de contratación del cual goza todo empresario de elegir, contratar y despedir a sus trabajadores, siendo estos parte de los recursos productivos de los cuales se vale para llevar a adelante su actividad empresarial privada (art 14 y 17 CN) haciendo uso de los poderes de organización y dirección de la empresa (arts. 64 y 65 Ley 20.744).

En la Argentina, no es de sorprender que se tomen estas medidas como placebos frente a una crisis económica. En el mes de diciembre de 2019, tras su asunción presidencial, nuestro presidente ha dictado medidas para establecer condiciones de protección de los empleados declarando la “emergencia pública en materia ocupacional por 180 días” a través del DNU 34/19 que establece el pago de “una doble indemnización por despido incausado” entre otras cosas, que "en caso de despido sin justa causa durante la vigencia del presente decreto, la trabajadora o el trabajador afectado tendrá derecho a percibir el doble de la indemnización correspondiente de conformidad a la legislación vigente". Además, establece que "no será aplicable a las contrataciones celebradas con posterioridad a su entrada en vigencia". Aclarando seguidamente que la duplicación comprende todos los rubros indemnizatorios originados con motivo de la extinción incausada del contrato de trabajo. De esta manera se reinstala en la Argentina la «doble indemnización» ya utilizada en el pasado (con notorias similitudes pero también con diferencias respecto de sus antecedentes normativos Ley 25.561), con el fin de intentar mantener los puestos de trabajo, disuadiendo al empleador de despedir sin justa causa a sus trabajadores, mediante un agravamiento en el quantum indemnizatorio. En principio, la doble indemnización tiene vigencia hasta el 9 de junio del corriente año.  La idea del Gobierno es extenderla, y se comenta que el anuncio llegará de un momento a otro.  

Conclusión:

Es notoria la incertidumbre sobre lo que se avecina, no existen precedentes cercanos de emergencias sanitarias que traigan aparejados a su vez colapsos financieros de esta naturaleza y alcance. Por lo tanto es muy difícil predecir el verdadero impacto del Covid 19 en la economía mundial. Lo que si está claro son los grandes retos o desafíos que tendrán que atravesar las empresas para su subsistencia adaptando su modelo de negocio para la próxima etapa post-coronavirus. En el mejor de los escenarios, evitando no caer en insolvencia ni en cesación de pagos, evitando las gravosas quiebras, muchas empresas hoy están intentando “reinventarse”  dándole un giro comercial a su actividad, reestructurándose, (por ejemplo: algunas dedicándose a la confección de ropa sanitaria, o incrementando las ventas de manera online para procurar poder vender sin atención al público). Todo proceso de reestructuración empresarial implica un cambio, y ese cambio será más o menos drástico dependiendo de nuestra capacidad de anticipación. Es por ello, que hoy más que nunca las empresas deben repensar su nuevo perfil empresarial anticipando escenarios y adoptando medidas para adecuarse, minimizar los daños, mantener la actividad, el empleo y salir fortalecidas de esta situación.


(*) Abogada UBA. Especialización en Asesoría Jurídica de Empresas, Depto. de Posgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
Se desempeña y especializa también en los fueros del Derecho Laboral y Derecho Migratorio. Se dedica al asesoramiento jurídico de empresas nacionales y extranjeras.

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