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El mundo está cambiando, ¿Y nuestra profesión?

El mundo está cambiando, ¿Y nuestra profesión?

Por Andrea López Pisani

“Cambia todo cambia” dice la canción.

¡Y es así! Vivimos en un mundo en cambio permanente al que se lo llamó VICA por su Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad.

Pareciera que esta descripción también está empezando a quedar desactualizada. En el año 2020, Jamais Cascio, miembro del Instituto de Estudios del Futuro, lo describió como BANI, ya que es un mundo:

 

  • Frágil (Brittle)
  • Que genera Ansiedad
  • No lineal, donde no es posible, en muchos casos, determinar las causas y efectos
  • Incomprensible

 

Señala que para vivir en este mundo debemos desarrollar habilidades como la resiliencia, el autoconocimiento, la confianza en nosotros mismos y en los otros, empatía, atención plena, intuición y trabajo colaborativo.

 

Queda claro que, si bien los conocimientos son necesarios e importantes, las habilidades de conexión con nosotros mismos y con los otros, son imprescindibles para surfear un mundo tan cambiante como el que estamos viviendo.

 

Y en nuestra profesión ¿Qué habilidades debemos desarrollar?

 

Las respuestas a esta pregunta han ido variando a lo largo del tiempo a medida que el mundo y las personas fueron cambiando.

 

Abogados I-Shaped (“Abogados en forma de I”)

Tradicionalmente se consideraba que para ser un buen abogado era suficiente con tener conocimiento jurídico. El ADN de un buen abogado tenía una única estructura: el conocimiento y práctica legal.


 
 

 

Abogados T-Shaped (“Abogados en forma de T”)

En el año 2014 este paradigma se amplió cuando se comenzó a tomar conciencia de la brecha entre las expectativas de los clientes y el servicio brindado por los abogados.  Los clientes necesitan que los abogados entiendan sus negocios y sepan hacer las preguntas adecuadas. Para ello ya no alcanza con saber de leyes. Es necesario contar con conocimientos y habilidades de otras disciplinas como la tecnología, finanzas, análisis de datos, negocios, administración, gestión de proyectos y habilidades de comunicación y relación.

Este Modelo propone un abogado con conocimiento jurídico, representado por la barra vertical de la letra T, acompañado por el conocimiento de otras disciplinas, representadas por la barra horizontal de la letra T. En términos simples, un profesional T es aquel que tiene una gran experiencia en el ejercicio del derecho, fusionada con habilidades y conocimientos de otras áreas que le permiten entender el negocio de sus clientes, dar un servicio integral y colaborar con especialistas de diferentes áreas.

 

 

Abogados Delta

En el año 2018 surgió el llamado Modelo Delta, representado en forma de triángulo. Cada lado identifica una competencia:  

  1. Conocimiento del derecho. Se trata de las habilidades tradicionales de la práctica legal: conocimiento de las materias del derecho, análisis, investigación, escritura y práctica legal.
  2. Negocios y operaciones. Incluye herramientas de negocios, gestión de proyectos y análisis de datos.
  3. Efectividad personal. Incluye gestión de las relaciones, inteligencia emocional y espíritu emprendedor.

 

 


  

Abogados O-Shaped (“Abogados en forma de O”)

En el año 2019 surgió un movimiento de abogados que buscan modernizar y mejorar la profesión legal que creó un nuevo paradigma: “Los abogados en forma de O”. 

 

Este paradigma hace centro en:

  • Lo humano
  • El cliente
  • La colaboración
  • La confianza

 

El abogado ya no es un proveedor de servicios. Es un SOCIO del cliente que aporta valor a los proyectos.

 

Los abogados O deberán desarrollar cinco comportamientos y mentalidades:

 

  • OPTIMISMO: tradicionalmente, los abogados están capacitados para encontrar fallas, lo que significa que a menudo se les etiqueta como bloqueadores. Crear una mentalidad positiva permitirá que los abogados sean vistos como socios comerciales, no como bloqueadores comerciales.
  • RESPONSABILIDAD: una capacitación técnica significa que los abogados brindan asesoramiento y se alejan de las difíciles decisiones comerciales. Los abogados deben estar capacitados para asumir una mayor responsabilidad por los resultados.
  • MENTE ABIERTA: los abogados deben desarrollar una mentalidad abierta. El éxito en la educación técnica conduce a una mentalidad fija y defensiva cuando se trata de ejercer la abogacía.
  • FOCO EN LAS OPORTUNIDADES: los abogados están capacitados para ver las cosas a través de una lente de evitación de riesgos. El enfoque en la excelencia técnica a menudo se hace a expensas de las oportunidades comerciales.
  • ORIGINAL: Los futuros abogados deberán ser más creativos e innovadores en su enfoque para la resolución de problemas.

 


  

 

 Conclusión:

Los cambios que se están dando en el mundo y en las personas impactan directamente en nuestra profesión. Mirarnos para concientizar qué habilidades queremos incorporar para seguir desarrollándonos, quizás sea un paso ineludible para mantenernos vigentes en un mundo BANI.


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