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“La corrupción no es un tema de manzanas podridas, lo que está podrido es el cajón”

Así lo afirmó Natalia Volosin, doctora en Derecho por la Universidad de Yale, en el III Congreso Internacional de Compliance organizado por la Asociación Argentina de Ética y Compliance y Thomson Reuters.

“El Compliance ha pasado del tecnisismo a las hojas de los diarios y del diccionario a las redes sociales”, fueron las palabras de Liliana Arimany, presidente de la International Federation of Compliance Associations (IFCA) al inaugurar el III Congreso Internacional de Compliance organizado por la Asociación Argentina de Ética y Compliance y Thomson Reuters, que se realizó ayer ante un auditorio de más de 400 personas en el Palacio de las Aguas – AySA.

Especialistas internacionales, representantes de Estados Unidos, Suiza, Brasil, Argentina y Chile, debatieron sobre corrupción y compliance y coincidieron en que no se trata de cumplir órdenes, sino que se necesita un verdadero cambio cultural. Así, el Compliance fue definido por los especialistas como “una práctica necesaria, que ya no está en discusión y que es más que un requisito legal. El desafío es convertirlo en cultura”. El panel que abordó la temática finalizó resaltando que “el rol del sector privado es muy importante ya que puede exigir al sector público que actúe”.

El tema “corrupción” fue tomando mayor relevancia a medida que iba avanzando la jornada. Natalia Volosin, doctora en Derecho por la Universidad de Yale, dio el puntapié inicial al afirmar que “la corrupción no es un tema de manzanas podridas, lo que está podrido es el cajón. No es un problema que se resuelve en Comodoro Py. Solo el 8% de estas causas llegan a juicio y solo el 2% tienen condena. El 50% de las grandes causas de corrupción de los últimos 30 años de la Argentina se explica por la precariedad del sistema de contratación de obras públicas. La corrupción es un tema que genera problemas concretos en la vida de la gente, que afecta directamente a los derechos humanos”. El resto de los expositores afirmaron que “el impacto que tiene en el PBI es inaceptable y que dejó de ser negocio en la Argentina ya que trasladar una empresa a un país corrupto implica un sobrecosto del 20% de la inversión”.

Otro de los ejes abordados fue el desafío que presenta la globalización y el hecho de que una empresa no siempre opera bajo las regulaciones de un solo país. De ahí también la necesidad de acuerdos entre países para luchar contra la corrupción. En ese marco, el diputado nacional Fernando Iglesias afirmó que “el gran problema de la región latinoamericana es el crimen organizado y que debe ser enfrentado con herramientas del siglo XXI. Pensamos en una Corte pequeña que se ocupe de las cúpulas mafiosas y que combata delitos transnacionales, con dos o tres casos emblemáticos”.

Por su parte, Alonso Hurtado, vicepresidente de la Asociación Española de Compliance, brindó consejos para el manejo de la tecnología en las firmas de abogados y habló sobre los beneficios del blockchain para asegurar la trazabilidad y la integridad de las operaciones. Y concluyó que “los ataques informáticos no vienen por la tecnología, el eslabón más débil son las personas”.

En otro panel se analizaron las medidas que se están implementando a nivel gubernamental en un contexto de mayor transparencia. Así Marcelo Scaglione, Subsecretario Representante ante la OCDE, recalcó que “los países integrantes de la OCDE basaron su crecimiento en dos pilares: la confianza y el cumplimiento de la ley”.

Para finalizar con el tema central del Congreso, todos los especialistas concluyeron en la importancia de erradicar la corrupción como base fundamental para la evolución de cualquier país y hacer un buen uso del Compliance tanto en el sector público como en el privado como herramienta para lograr dicho objetivo.

A modo de cierre, Thomson Reuters presentó un estudio que compara la rentabilidad de los últimos 10 años de las empresas que forman parte del Standard and Poor’s 500 (S&P 500) y demostró que aquellas que tienen una política de gobierno corporativa bien explícita presentan una mejor performance.


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