Pro Bono:
Crece el interés de los estudiantes de derecho
En la octava edición del Desafío Pro Bono, estudiantes de todo el país son invitados a convertirse en agentes de cambio desde el derecho.

Yamila Di Martino de Mitrani Cabello junto con estudiantes de la Universidad Torcuato Di Tella.
Cada vez son más los estudiantes de derecho que descubren que la profesión jurídica no comienza el día de la matrícula, sino mucho antes: cuando miran a su alrededor y se encuentran con realidades distintas a las propias, muchas veces atravesadas por situaciones de injusticia. Es allí cuando surge una pregunta incómoda y, al mismo tiempo, necesaria: cómo el derecho puede convertirse en parte de la solución.
Con ese espíritu, la Comisión de Trabajo Pro Bono e Interés Público del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires impulsa la octava edición del Desafío Pro Bono, un concurso federal que invita a estudiantes de derecho de universidades de todo el país a identificar un problema social presente en sus comunidades y diseñar una propuesta de solución legal concreta, creativa y viable.
La iniciativa busca acercar a los estudiantes a la práctica pro bono desde el inicio de su formación profesional. No se trata únicamente de presentar una idea: se trata de aprender a mirar la realidad con sensibilidad jurídica, comprender las necesidades de las comunidades vulnerables, trabajar en equipo y descubrir que el conocimiento legal puede convertirse en una herramienta de transformación e impacto real.
Los dos proyectos ganadores serán acompañados de manera voluntaria y gratuita por un estudio jurídico o departamento legal, y contarán además con apoyo financiero para su implementación. De este modo, el Desafío Pro Bono permite que las ideas de los estudiantes puedan transformarse en acciones concretas, con el respaldo de profesionales comprometidos con el acceso a la justicia.
En esta edición, decenas de abogados y abogadas de estudios miembros de la Comisión Pro Bono continúan acercándose a universidades para compartir su experiencia en la práctica pro bono y convocar a estudiantes a sumarse a esta iniciativa. En las imágenes, Martina Salimei, de Marval O’Farrell Mairal, y Yamila Di Martino, de Mitrani Caballero, participaron de encuentros con estudiantes para transmitir la importancia de involucrarse desde temprano en una forma de ejercer la abogacía que combina excelencia profesional, compromiso social y trabajo colaborativo.
El Desafío Pro Bono parte de una convicción profunda, que además refleja el espíritu mismo de la Comisión: los problemas que atraviesan las comunidades en situación de vulnerabilidad no pueden resolverse de manera aislada. Requieren redes, alianzas, escucha activa, conocimiento técnico y compromiso sostenido. Por eso, esta propuesta invita a los estudiantes a trabajar junto a otros profesionales comprometidos y a comprender que el mayor impacto se alcanza cuando el derecho se pone en movimiento de manera colectiva.
A 25 años del nacimiento de la Comisión Pro Bono, esta iniciativa reafirma una de sus principales apuestas: formar nuevas generaciones de abogadas y abogados que comprendan que la profesión legal tiene un rol central en la construcción de una sociedad más justa, cercana y humana.
Porque participar del Desafío Pro Bono es mucho más que presentarse a un concurso. Es animarse a ser parte de una comunidad jurídica que cree que siempre hay algo por hacer. Es descubrir que una idea bien pensada puede abrir una puerta, acompañar a una organización, fortalecer derechos y mejorar la vida de muchas personas.

Martina Salimei, de Marval O’Farrell Mairal junto con los estudiantes de derecho de la Universidad del CEMA
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 31 de julio. Las bases e información para participar pueden consultarse en el siguiente enlace: redfederalprobono.com.ar/desafio
Desde la Comisión Pro Bono invitamos a estudiantes de derecho de universidades de todo el país a sumarse, mirar sus comunidades, identificar un desafío y proponer una solución legal.
El futuro de la abogacía también se construye en las aulas. Y comienza cuando los estudiantes descubren que, desde el derecho, pueden transformar la realidad.

