Alejo Muñoz de Toro

    Argentina se posiciona como referente en la tokenización de activos 

    Por Alejo Muñoz de Toro, Asociado Senior en Mitrani Caballero

    La tokenización de activos se ha consolidado como una de las innovaciones más disruptivas en el ecosistema financiero global, atravesando el mercado de capitales tradicional mediante la tecnología blockchain, permitiendo representar digitalmente derechos económicos sobre activos reales —inmuebles, commodities, infraestructura— en forma de tokens que pueden fraccionarse, transferirse y negociarse con mayor agilidad y transparencia que los mecanismos tradicionales.

    A nivel global, actores institucionales como BlackRock, Franklin Templeton y J.P. Morgan ya operan con fondos y productos tokenizados, evidenciando un cambio profundo en la infraestructura de acceso al financiamiento.

    En línea con ello, la Comisión Nacional de Valores (la “CNV”), organismo encargado de la supervisión del mercado de capitales argentino, en ejercicio de las facultades otorgadas por la Ley N° 27.739 y con el fin de integrar el mercado de capitales tradicional con el ecosistema digital, dio inicio a un proceso regulatorio por etapas para establecer el marco normativo definitivo aplicable a la representación digital de valores negociables y a los distintos participantes del mismo, en especial a los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (“PSAV”).

    Dicho régimen no implica la creación de un nuevo valor negociable, sino una modalidad complementaria de representación que prevé dos variantes: (i) representación digital inicial —en paralelo con la representación cartular o escritural—; y (ii) representación digital posterior, para valores previamente emitidos. Al respecto, pueden identificarse las siguientes etapas:

    (i) Resolución General N° 1069/2025: habilitó, mediante tecnologías de registro distribuido (TRD), la representación digital de valores negociables emitidos tradicionalmente por fideicomisos financieros y fondos comunes de inversión cerrados con oferta pública, depositados en Agentes Depositarios Centrales de Valores Negociables (ADCVN), para que sean negociados y comercializados por PSAV bajo un sandbox regulatorio por el término de un año.

    (ii) Resoluciones Generales N° 1081/2025 y N° 1087/2025: ampliaron el universo de instrumentos admitidos a acciones, obligaciones negociables y CEDEARS, eximiendo del listado en mercados autorizados cuando el 100% de la emisión se representa digitalmente.

    (iii) Resolución General N° 1150/2026: prorrogó el sandbox hasta el 31 de diciembre de 2027 y amplió el universo de instrumentos admitidos a aquellos emitidos bajo los regímenes de oferta pública automática de bajo y mediano impacto, posicionando a Argentina como hub regional de finanzas digitales.

    ¿Qué es un sandbox regulatorio?

    Un sandbox regulatorio es un entorno de pruebas supervisado que permite desarrollar y testear productos, fomentando la innovación, reduciendo barreras de entrada y permitiendo al regulador comprender las nuevas tecnologías antes de establecer un marco normativo definitivo.

    El sandbox de la CNV habilita un espacio donde las empresas pueden presentar proyectos de tokenización bajo supervisión directa, operando durante un período determinado con condiciones específicas de transparencia, protección al inversor y gestión de riesgos. Mientras tanto, la CNV recopila información valiosa para diseñar regulaciones adecuadas y proporcionadas.

    Oportunidades y desafíos

    La iniciativa de la CNV posiciona a Argentina como uno de los primeros países latinoamericanos en ofrecer un marco específico para la tokenización en el mercado de capitales. El ecosistema emprendedor dinámico, una comunidad cripto activa y capital humano calificado sustentan este liderazgo, mientras que la interoperabilidad con infraestructuras tradicionales —ADCVN, ALyC y PSAV— refuerza la credibilidad del esquema. El régimen establece además salvaguardas concretas: depósito en ADCVN, estándares de seguridad y auditabilidad, y derecho del inversor al reemplazo por la forma tradicional. A su vez, la trazabilidad inherente a la tecnología de registro distribuido permite identificar al beneficiario final en tiempo real, fortaleciendo la transparencia y la prevención de lavado de activos.

    La tokenización amplía el universo de inversores y activos, posicionando a quienes regulen de forma armónica las finanzas tradicionales con la tecnología blockchain en la vanguardia de las nuevas finanzas. El sandbox de la CNV representa un primer paso sólido, pero su verdadero éxito se medirá por la capacidad de traducir la experiencia acumulada en un marco regulatorio permanente y compatible con estándares internacionales. El desafío es avanzar con la celeridad que exige un mercado en constante evolución sin resignar los estándares de protección que el mercado de capitales demanda. El camino iniciado demuestra que regulación e innovación no son términos antagónicos y que Argentina tiene la oportunidad de consolidar su liderazgo regional.