Por Melany Di Polvere - UX UI Designer & Legal Design
El Futuro del Derecho: Centrado en las Personas
El sector legal ha sido históricamente percibido como complejo, rígido y poco accesible para quienes no son expertos en derecho. Sin embargo, en un mundo donde la digitalización y la experiencia del usuario han tomado un papel protagónico, el derecho no puede quedar ajeno a esta transformación. Aquí es donde entra el Legal Design, una disciplina que combina el pensamiento de diseño con la práctica jurídica para desarrollar soluciones legales innovadoras, centradas en las personas y orientadas a mejorar la usabilidad, la claridad y la eficiencia del ecosistema legal.
¿Qué es el Legal Design?
El Legal Design o Diseño Legal es un enfoque innovador que aplica los principios del Design Thinking en la creación de soluciones legales. Su objetivo es hacer que los servicios, documentos y procesos legales sean más comprensibles, accesibles y funcionales para los usuarios, ya sean ciudadanos, empresas o profesionales del derecho.
Para entender mejor su fundamento, es clave conocer el concepto detrás de esta metodología de diseño:
¿Qué es el Design Thinking?
“Design thinking es un enfoque de la innovación centrado en los seres humanos, que partiendo del conjunto de herramientas del diseñador busca integrar las necesidades de las personas, las posibilidades que ofrece la tecnología y los requisitos para el éxito empresarial.” —Tim Brown, el maestro y "creador" del Design Thinking.
Se desarrolló de forma teórica en la Universidad de Stanford a partir de los años 70 y se ha convertido en una metodología ampliamente utilizada en diversos sectores.
¿Para qué sirve?
El Design Thinking es prácticamente aplicable en cualquier área o sector, incluyendo el sector público, privado, ONGs y entornos analógicos o digitales. Sus aplicaciones incluyen:
- Resolver problemas de manera creativa e innovadora.
- Diseñar y desarrollar productos o servicios.
- Rediseñar procesos de negocios.
- Emprender y crear empresas (Startups).
- Diseñar presentaciones de negocios.
- Diseñar cursos virtuales u online.
- Crear un Plan B de vida.
Principios fundamentales del Legal Design
Centrado en el usuario: Se basa en comprender a fondo las necesidades y experiencias de los usuarios para desarrollar soluciones adaptadas a ellos.
Colaboración interdisciplinaria: Integra diversas disciplinas, como el derecho, el diseño, la tecnología y la psicología, para abordar problemas desde múltiples perspectivas.
Iteración y mejora continua: Implementa metodologías ágiles en las que se prueba y ajusta constantemente cada solución
Uso de herramientas visuales: Facilita la comunicación de conceptos legales mediante gráficos, iconografías y esquemas visuales.
Claridad y accesibilidad: Simplifica el lenguaje legal para garantizar que los documentos sean comprensibles para cualquier persona.
Las Etapas del Diseño Legal
El proceso de Legal Design sigue la metodología del Design Thinking, la cual se compone de cinco etapas clave:
Empatizar: Comprender a fondo a los usuarios, sus necesidades, preocupaciones y dificultades en su interacción con el derecho.
Definir: Sintetizar la información recolectada para identificar los problemas específicos que deben resolverse.
Idear: Generar múltiples soluciones creativas, utilizando técnicas como el brainstorming, el SCAMPER y la co-creación con los usuarios.
Prototipar: Desarrollar modelos iniciales de las soluciones propuestas para testear su funcionalidad y usabilidad.
Testear: Validar los prototipos con usuarios reales, recolectando feedback y refinando las soluciones hasta llegar a una versión óptima.
Aplicaciones prácticas del Legal Design
El impacto del Legal Design es tangible en diversas áreas del derecho, proporcionando soluciones más accesibles y eficientes. Algunas aplicaciones incluyen:
1. Lenguaje Claro y Accesible
El Plain Language es una estrategia clave del Legal Design que busca simplificar el lenguaje jurídico para que los documentos legales sean comprensibles para todos. Esto facilita la toma de decisiones informadas y reduce la dependencia de terceros para interpretar textos legales complejos.
Ejemplo: Políticas de privacidad redactadas en lenguaje claro y estructuradas visualmente para facilitar su comprensión.
2. Visual Law
El Visual Law emplea gráficos, diagramas y elementos visuales para mejorar la comprensión de documentos legales. Este enfoque es especialmente útil en contratos, acuerdos y procesos judiciales.
Ejemplo: Infografías explicativas sobre derechos laborales o contratos con iconografía y estructuras visuales intuitivas.
3. Simplificación de procesos jurídicos
Mediante el mapeo del recorrido del usuario y el análisis de puntos de fricción, el Legal Design permite optimizar procesos legales para hacerlos más accesibles y eficientes.
Ejemplo: Digitalización y automatización de formularios legales en línea con una interfaz intuitiva.
4. Diseño de Servicios Legales
El Service Design aplicado al derecho busca mejorar la experiencia del usuario en la prestación de servicios legales. Esto implica repensar la estructura organizacional, los canales de comunicación y los puntos de contacto con los clientes.
Ejemplo: Creación de plataformas digitales interactivas que guíen a los usuarios en la resolución de sus problemas legales.
Caso de Éxito: Graphic Advocacy Project
Un ejemplo inspirador de Legal Design es el Graphic Advocacy Project en Estados Unidos. Esta iniciativa utiliza el diseño gráfico y narrativas visuales para ayudar a comunidades vulnerables a comprender sus derechos y acceder a recursos legales de manera efectiva. A través de guías ilustradas y herramientas interactivas, esta organización ha logrado transformar la manera en que las personas interactúan con el derecho.
Este tipo de iniciativas demuestran que el diseño no solo mejora la experiencia del usuario, sino que también puede ser una herramienta de cambio social y acceso a la justicia.
Implementando Legal Design en una Organización
Para que el Legal Design sea una práctica efectiva y sostenible en el tiempo, es fundamental seguir una estrategia estructurada:
Diagnóstico de situación actual: Identificar los puntos de fricción en la experiencia legal de los usuarios.
Definición de objetivos: Determinar las mejoras a implementar, priorizando la claridad, accesibilidad y eficiencia.
Capacitación en Diseño: Formar equipos legales en metodologías de diseño y pensamiento centrado en el usuario.
Desarrollo de proyectos piloto: Implementar soluciones a pequeña escala para evaluar su efectividad antes de una adopción masiva.
Evaluación y ajustes: Medir el impacto de las soluciones implementadas y realizar mejoras iterativas.
Institucionalización del Legal Design: Integrar el Legal Design como parte de la cultura organizacional y desarrollar protocolos para su aplicación continua.
Conclusión: El Futuro del Derecho es el Legal Design
El Legal Design está revolucionando la práctica del derecho al colocar a las personas en el centro de la experiencia jurídica. Su enfoque interdisciplinario, basado en la empatía y la claridad, no solo mejora la accesibilidad del derecho, sino que también promueve la confianza y el empoderamiento de los usuarios. En un mundo donde la complejidad legal puede convertirse en una barrera, el diseño legal se erige como una solución innovadora que transforma la manera en que interactuamos con la ley.
Las organizaciones que adopten esta perspectiva estarán modernizando sus servicios y contribuyendo a un sistema legal más inclusivo, eficiente y accesible. Porque en el derecho del futuro, el diseño no es una opción: es una necesidad.